La Fiscalia insiste en que no se puede juzgar a “Billy el Niño” porque sus torturas no son crímenes de lesa humanidad

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Dicho y hecho. Al menos en el caso del Juzgado de Instrucción número 39 de Madrid desde donde ya se ha dispuesto el archivo de las actuaciones judiciales de una querella de una víctima del franquismo contra el inspector de la Brigada Político-Social Juan Antonio González Pacheco, ‘Billy el Niño’, al considerar que «no existe delito de lesa humanidad» y que el delito de tortura «ha prescrito».
 
Como un calco de la petición fiscal, la magistrada Belén Sánchez Hernández declara en un auto -con fecha 07 de febrero de 2018- “extinguida la responsabilidad penal que pudiera derivarse de las presentes diligencias” contra ‘Billy el Niño’ y acuerda, por tanto, el archivo de las actuaciones. Con todo, la resolución no es definitiva y contra la misma cabe interponer recurso de reforma ante el juzgado y de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid.
Felisa Echegoyen Castanedo interpuso el pasado 14 de noviembre de 2017 una querella criminal contra ‘Billy el Niño’ por un delito de torturas cometido en 1974, en un contexto de crímenes contra la humanidad. Pero la magistrada entiende que “no puede considerarse un delito de lesa humanidad, al faltar el requisito de tratarse de un ataque organizado y sistemático contra un grupo de población”.

Y añade que “por haber transcurrido en exceso el plazo previsto” tampoco se da el caso de un delito de tortura, por lo que “procede declarar prescrito el delito que se persigue y extinguida la responsabilidad criminal de Antonio González Pacheco”.

Precisamente, tanto el fiscal como la jueza han reproducido los mismos argumentos que expuso la Fiscalía de la Audiencia Nacional hace tres años para rechazar la extradición a Argentina de ‘Billy el Niño’, reclamado por la jueza María Servini que instruye la querella argentina por crímenes del franquismo.


La Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina  contra Crímenes del Franquismo
(CEAQUA) ha tachado la resolución de “sumamente grave, sorprendente y totalmente rechazable” porque la juez “niega la represión que durante la dictadura franquista sufrieron, de forma organizada, planificada, generalizada y sistemática, todas aquellas personas que se oponían al régimen dictatorial, entre las que se encontraba la querellante”.

En un comunicado, la coordinadora recuerda que Antonio González Pacheco era “un miembro destacado de la Brigada Político-Social que sometió de forma sistemática y generalizada a torturas a cientos de personas por el simple hecho de ejercer oposición política al régimen dictatorial”.

Un extremo, añade, que “constituye delito de lesa humanidad, tal y como se establece en pactos y convenios internacionales” y es “expresamente reconocido por diferentes tribunales internacionales”

En el comunicado de CEAQUA se recuerda que la querella criminal fue acompañada de dos informes periciales. El primero, firmado por cuatro expertos en Historia de diferentes Universidades del Estado español, por medio del cual “quedaba totalmente acreditado el elemento de contexto al que hacemos mención”, como es, “ataque organizado y sistemático contra un grupo de la población civil”; el segundo informe fue redactado conforme al Protocolo de Estambul, elaborado por un equipo multidisciplinar, “por medio del que se acreditaba la veracidad de los hechos objetos de denuncia: torturas infligidas por Antonio González Pacheco a Dña. Felisa Echegoyen”.
 
A pesar de estos dos informes periciales que acompañaron a la querella, CEAQUA se lamenta de que, en el auto notificado por el Juzgado de Instrucción número 39 de Madrid, “no se hace ni la más mínima mención” y que la resolución judicial dictada “es sumamente grave” porque la jueza niega que la represión ejercida por la dictadura franquista fuera constitutiva de crímenes contra la humanidad, ignorando los principios más básicos del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, del Derecho Penal Internacional e incluso de nuestra norma constitucional”.

FELISA ECHEGOYEN. Ella cree que él no soportoba que una mujer no se doblegara, ni por la fuerza ni por nada, a lo que él exigía...
FELISA ECHEGOYEN. Ella cree que él no soportaba
que una mujer no se doblegara, ni por la fuerza
ni por nada, a lo que él exigía…
De este modo, la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina  contra Crímenes del Franquismo acusa a la jueza de incumplir “las obligaciones internacionales contraídas en este ámbito, dejando en la más absoluta indefensión y desamparo a una víctima de graves violaciones punibles de derechos humanos”. Por todo ello -advierten desde CEAQUA– el Auto será recurrido, “agotando las instancias que sean necesarias, incluidas las internacionales, pues la situación de impunidad mantenida en relación con los graves crímenes cometidos por la dictadura franquista no es compatible con un Estado democrático”

Por otro lado, no deja de llamar la atención las coincidencias entre los argumentos de la jueza y la fiscalía realizados en un intervalo temporal casi idéntico. Según información de hace poco más de una semana, la Fiscalía Provincial de Madrid pidió a un juez que no admitiera a trámite tres querellas contra el exinspector de la Brigada Político-Social Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’, al entender que “no hubo delito de lesa humanidad en sus actuaciones y que los delitos de tortura y detención ilegal están prescritos”

Así lo han confirmado fuentes jurídicas, después de que varios represaliados del franquismo, entre ellos el miembro de la Asociación La Comuna Luis Suárez Carreño y José María Galante, presentaran querellas contra ‘Billy el Niño’ y otros dos inspectores de la Brigada por “torturas sistemáticas”

El titular del Juzgado de Instrucción número 33 de Madrid abrió entonces diligencias indeterminadas, solicitando al representante del Ministerio Público que se pronunciara a través de un informe sobre la admisión a trámite, o no, de las querellas. 

En su momento, el Ministerio Público señaló, al igual que ahora, que “los delitos de torturas y detención ilegal están prescritos” y que, en todo caso, serían “los tribunales españoles los competentes para enjuiciarle”.

 
En cuanto a los 13 delitos de torturas por los que le reclamaba Argentina, la Audiencia Nacional esgrimió que éstos “no pueden ser calificados de lesa humanidad” ya que “no formaban parte de un ataque sistemático y organizado y de un ataque a un grupo de población”.
 
En junio de 2017 ya había decenas de víctimas de este torturador dispuestas a acudir a los tribunales para conseguir lo que el Estado llevaba 42 años negándose a ofrecer: justicia. Hoy en día, se puede decir que ya va para 43 ó 44 años el tiempo que ha pasado después de aquellas torturas, de aquellos golpes, de aquellas humillaciones de la policía franquista sin que la justicia española haya tenido, precisamente, el más mínimo interés  en impartir justicia en casos como éste.
 
El caso del policía Antonio González Pacheco alcanzó una enorme fama por las torturas que aplicó en la Brigada Político-Social, que se ocupaba de la oposición al régimen franquista, y nunca pagó por ello. De hecho, ha sido una denuncia en 2013 presentada por sus víctimas en Argentina la única vía por la cual ha tenido que ir a un juzgado a responder sobre sus torturas sin ninguna consecuencia previsible.

ADOLFO RODRÍGUEZ. En una ocasión contó
257 golpes durante uno de los interrogatorios
en la Dirección General de Seguridad.

Como dijo el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo en 2010, en un acto de apoyo al juez Baltasar Garzón, acusado de prevaricación por la causa de las víctimas del franquismo: “El auto de Varela dice que la labor de jueces y fiscales a favor de las víctimas de la dictadura es encomiable. ¿Cómo puede decir eso? Pero si estuvieron formando parte del Tribunal de Orden Público (TOP) hasta 1976. Fueron cómplices hasta el último día de las torturas de la Brigada Político-Social y nunca abrieron una causa ni siquiera por lesiones durante 40 años”.

 
Villarejo fue muy criticado, pero sabía de lo que hablaba. El TOP se estrenó en 1963 para condenar a 10 años de cárcel a Timoteo Buendía. Su crimen fue beber un poco de más en la barra de un bar y gritar al televisor: “¡Me cago en Franco!”. El juez le aplicó la pena por injurias al jefe del Estado. Así fueron aplicadas 3.797 sentencias hasta su disolución en 1977. ¿Fueron apartados de la carrera judicial estos jueces que aplicaban las normas franquistas? 10 de los 16 jueces que tuvieron plaza en el TOP ascendieron en democracia al Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional. 

Felisa Echegoyen tenía 26 años cuando fue detenida por Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’. Piensa que, aparte de ser bastante sádico, posiblemente era “un hombre acomplejado” y se sentiría fuerte y poderoso ejerciendo la violencia y asustando, pegando y maltratando, especialmente a las mujeres. “Nos tenía bastantes ganas”. Ella cree que él no soportoba que una mujer no se doblegara, ni por la fuerza ni por nada, a lo que él exigía. La insultaba diciendo que “era puta; que mi marido me la estaba pegando; que no servía para nada; no eres nadie; todos te toman el pelo, tu marido el primero; tu compañera, esta que va también por tu casa; sois todas unas guarras… Bueno, cosas de ese tipo”.También cuenta Felisa Echegoyen que fue golpeada hasta que su cuerpo quedó rígido e inmóvil por un ataque nervioso.  
 
Adolfo Rodríguez afirma que ‘Billy El Niño’ siempre torturaba, y que a toda la gente que conoce que estuvo siendo interrogada por Antonio González Pacheco, “les pegó o les torturó”. Recuerda que hablaron de la ejecución de Carrero Blanco y le preguntaba sobre la opinión que tenía sobre el suceso: “yo le contesté una cosa que no le gustaba y entonces me pegó un poquito”, afirmó subrrayando la palabra “poquito” mientras sonríe con ironía. Esta víctima se pregunta realmente lo que había detrás de este comportamiento sádico porque iba más allá de la eficacia del interrogatorio: “aunque él la buscaba también, a veces te golpeaba para atontarte, contra la pared o intentaba que te autotorturaras, que era otra técnica para que te degradaras”. Explica Adolfo Rodríguez que en una ocasión contó 257 golpes durante uno de los interrogatorios en la Dirección General de Seguridad.

WILLY MEYER. "Nunca pensamos que la Amnistía fuera una Ley que pudiera encubrir delitos contra la humanidad"...
WILLY MEYER. “Nunca pensamos que la Amnistía fuera una
Ley que pudiera encubrir delitos contra la humanidad”…
Willy Meyer, quien ingresó en el Partido Comunista de España (P.C.E.) en 1970 afirma “que nunca pensamos que la Amnistía fuera una Ley que pudiera encubrir delitos contra la humanidad; que taparía delitos como tortura o exterminio[1], pero la verdad es que ha servido para encubrir crímenes que conforme al derecho universal nunca prescriben. A estas alturas, como usted comprenderá no quiero que González Pacheco entre en prisión. Esta querella que voy a presentar busca que Antonio González Pacheco sea juzgado y señalado como un torturador y que así pase a la historia”

Durante el interrogatorio que le sometió el torturador, negó reconocer un asunto que el policía quería endosarle para así involucrarlo, por lo que ‘Billy el Niño’ “se fue calentando, se fue calentando… Llegó un momento de muchísima tensión, sacó la pistola, me dijo que en ese mismo despacho el cobarde de Julian Grimau se había tirado por la ventana”. Entre el recuerdo de dicho interrogatorio, Willy Meyer resalta que en un momento determinado “entre gritos él sacó la pistola, la montó -hizo como si la cargara-, me puso la pistola entre las costillas y disparó en seco, es decir una falsa ejecución…”
 
Rosa María García recuerda que la detuvieron una noche a las once de la noche, camino de su casa, cuando se disponía a coger el autobús. Aparecieron dos policías jóvenes y le pidieron el carnet. Una de las noches la sacaron de los calabozos para llevarla dentro de un coche con la excusa de reconocer pisos francos, pero en realidad recorrieron Madrid en el coche donde se hallaba ‘Billy el Niño’ “y otros más”, amenazándola de muerte por el camino y encañonándola por la espalda cuando se bajaron ante una casa de campo donde llamaron a la puerta, haciéndole creer que la estaban utilizando como escudo humano en el caso de que apareciera alguien disparando tras la puerta de aquella casa desahitada. El extraño periplo se lo imaginó como uno de los “paseos” que se solían hacer sistemáticamente en años anteriores; intentaban hacerle creer que la fusilarían en cualquier cuneta. 

ROSA MARÍA GARCÍA. Intentaron hacerle creer que la fusilarían en cualquier cuneta...
ROSA MARÍA GARCÍA. Intentaron hacerle creer
que la fusilarían en cualquier cuneta…

Explica que entonces no se conocía muy bien lo que era la droga. Cuando se encontraba frente a sus torturadores pensó que estaban borrachos, pero “no, no estaban borrachos, realmente estaban drogados”. Según esta víctima, los insultos eran de todo tipo, especialmente “machistas” y hubo “humillaciones”; normalmente vestía con pantalones vaqueros, pero el día de la detención llevaba un vestido y se metieron con ella, diciendo que “estaba enseñandolo todo”“Eran humillaciones continuas”. “De allí no se libraba nadie. Si entrabas allí, eras torturado”, prosigue Rosa, que se reconoce como una simple militante de base del FRAP[2].

José María Galante nunca olvidará cómo le colgaron de una barra y lo lincharon a palos cual saco de boxeo. Su primer recuerdo que tiene de él es que “me abre la cabeza con la culata de su pistola y me dice: ‘ya puedes decir por ahí que te ha abierto la cabeza Billy el Niño’ “. José María Galante nació en Madrid, en 1948, y entre los 21 y los 28 años fue un reo de la dictadura. Pasó en cuatro ocasiones por la siniestra Dirección General de Seguridad donde conoció los feroces y toscos métodos de la policía franquista. Pero sabe que -por mucho que traten de taparlo quienes deberían perseguirlo y castigarlo- él sólo fue una de tantísimas víctimas…
 
El asesinato bajo custodia de la Brigada Político-Social de su compañero Enrique Ruano fue para él un golpe tremendo: 
 
Se tiene la idea -comenta José María Galante- de que la represión franquista fue feroz durante los primeros años y que luego se relajó. No es cierto. Entre el 63 y el 77 pasaron 50.000 personas por los tribunales de Orden Público. La mitad de esos procesos tuvieron lugar en los dos últimos años. Que mataran a Ruano hizo que mi objetivo en la vida fuera acabar con aquello. No se podía vivir en un país en el que pasaban esas cosas.

JOSÉ MARÍA GALANTE. En aquel momento lo que  pensabas era que aquel idiota había matado gente, iba a seguir matando gente y te podía matar a ti...
JOSÉ MARÍA GALANTE.

“… aquel idiota había matado gente, iba a
seguir matando gente y te podía matar a ti…”
Según declaraciones suyas, ‘Billy El Niño’ “Era un torturador compulsivo. Nada más llegar a la D.G.S. me colgó por las muñecas para utilizarme como saco y darme patadas de karate, al estilo del Bruce Lee de la época. No quería sacarme nada; golpeaba por placer. Pero claro, en aquel momento lo que pensabas era que aquel idiota había matado gente, iba a seguir matando gente y te podía matar a ti…  Disfrutaba, e imagino que seguirá siendo -si no se lo han mirado o tratado- alguien que disfrutaba haciendo daño”. También explicó los tipos de torturas que se aplicaban: “había tres mecanismos; uno, era simplemente darte toda la paliza que podían y después, digamos, torturas más especializadas… 
 
‘La bañera’ consistía en ahogamiento: te metían la cabeza debajo del agua hasta que prácticamente perdías la respiración; volvían a sacarte la cabeza, volvían a meterla… Normalmente, lo que te sucedía era que terminabas perdiendo el sentido y tenían que recuperarte para volver a la misma operación”.
 
Otra técnica de tortura era “que te colgaban de las muñecas y te utilizaban como ‘punching ball’ de sus prácticas de karate”. Cuenta José María Galante sobre esta técnica que en el caso de ‘Billy El Niño’ era absolutamente ridículo.

LUIS SUÁREZ-CARREÑO. En momentos de mayor debilidad, pensó en suicidarse en aquellos calabozos...
LUIS SUÁREZ-CARREÑO. En momentos de mayor debilidad,
pensó en suicidarse en aquellos calabozos…
Pero el tercer método, que era para Galante el peor, se le conocía como ‘la barra’: “te esposaban por delante de los tobillos las manos y te colgaban de la articulación de las rodillas; te balanceas y quedas con los genitales, los glúteos y las plantas de los pies hacia arriba y empiezan a golpearte; te golpean sistemáticamente durante mucho tiempo de forma que hay un momento que te duele hasta el aire; a partir de ahí pierdes el control de los esfínteres y llega un momento en que, cuando intentas orinar, orinas sangre, o coágulos de sangre, que es una sensación que aún recuerdo con horror”
 
En unas declaraciones que concedió a la prensa en julio de 2015, José María Galante afirmó que su idea era trabajar contra la desmemoria y reivindicar dos cosas: el derecho a la Justicia y la eliminación de todos nuestros antecedentes. Porque “en España yo sigo siendo un delincuente; a mí me han amnistiado de un delito -oponerse a la dictadura- que sigue siendo un delito hoy. Mientras que el tipo que me torturó y que vive a 400 metros de mi casa ha sido condecorado varias veces. Y otros incluso, como José Martínez Torres, han tenido papeles relevantes durante gobiernos socialistas”.
 
Luis Suárez-Carreño recuerda la parte morbosa de ‘Billy’ y que de alguna manera le llamaba la atención, porque además lo detienen junto con su mujer, y eso le ponía “cachondo de alguna manera, porque él juega con eso: ‘a tu mujer le vamos hacer esto, le vamos hacer lo otro; tu mujer ha cantado, ha dicho tal’ “. Recuerda bastante bien que “los de la Liga[3] teníamos una cierta fama de que éramos muy ‘liberales’ en nuestra vida privada y esto le ponía y le exitaba mucho y lo comentaba: ‘tú te has liado con fulanita…Yo sé que tú tal con zutanita’… “. Recuerda también Luis Suárez que tiene la sensación de que este individuo “no ocultaba que él era ‘Billy’ “, y en repetidas ocasiones, en momentos de mayor debilidad, pensó en suicidarse en aquellos calabozos dándose un golpe en la cabeza contra el radiador.

JESÚS RODRÍGUEZ. Resalta que lo primero  que hizo fue "golpearme en los genitales".
JESÚS RODRÍGUEZ. Resalta que lo primero
que hizo fue “golpearme en los genitales”.

Jesús Rodríguez resalta que lo primero que hizo el funcionario que allí estaba (refiriéndose a ‘Billy el Niño’), a quien ya conocía previamente por haberle visto en alguna ocasión, fue “golpearme en los genitales”. Afirma que este policía, que gustaba de exhibir constantemente su identidad “era un hombre que se distinguía especialmente no ya por el maltrato físico, que sí que lo practicaba; su característica principal era la humillación”. Recuerda que algún momento de la declaración, cuando se la estaba leyendo, interrumpe la toma de la declaración, “extrajo su pistola y la colocó a mi lado, junto a mi cabeza, y dijo: ‘eres un mentiroso, eres un rojo de mierda…”

Se puede decir, por tanto, que estos siete nombres de víctimas de torturas son siete casos que sirven como espejo de la sistematicidad de las torturas ejercidas por Antonio González Pacheco en la Dirección General de Seguridad. 

Sobre la actitud de la Fiscalía, no son pocos los expertos que ya han vertido sus opiniones sobre las “presiones” que ésta ejerce sobre los jueces. Ya avisó en su día la Fiscalía General del Estado que Argentina no podía juzgar los crímenes de la dictadura franquista y ningún juzgado español podría ayudar a la justicia sudamericana en esta empresa. Los motivos argumentados eran que sólo España es competente para enjuiciar tales crímenes y que dichos crímenes están prescritos porque se les aplicaría la Ley de Amnistía.

Baltasar Garzón, durante su juicio en el Supremo por investigar los crímenes del franquismo
Baltasar Garzón, durante su juicio en el Supremo
por investigar los crímenes del franquismo

Los abogados de la querella argentina calificaron el aviso de la Fiscalía como “un intento de amedrentar a los jueces”, especialmente porque en la advertencia fiscal se podía leer:  “debe por último recordarse que un proceso seguido en España similar al que se sigue en Argentina motivó una causa penal contra el Magistrado Instructor”. Esta alusión a Baltasar Garzón -quien finalmente no fue condenado por dicho motivo- es el recurso que utizó la Fiscalía para recordar que intentar juzgar al franquismo en España tiene consecuencias en forma de acusación de un delito de prevaricación.

Llegados a este punto, se entiende perfectamente las coincidencias entre las amenazas de la Fiscalía General del Estado, la exposición de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, la petición de la Fiscalía Provincial de Madrid y la consecuente resolución del Juzgado de Instrucción número 39 de Madrid. No nos extrañamos, pues, que las querellas pendientes tengan como resultado el mismo fin que el caso de Felisa Echegoyen Castanedo, aunque esperamos y deseamos que los diferentes recursos y apelaciones que se hagan en un futuro contra esta resolución judicial, y contra el resto de resoluciones de causas pendientes, tengan algún fruto que coadyuve, no ya a alcanzar la implementación de una justicia real -que es de lo que se trata realmente-, sino para que sirva también como ejemplo de que este tipo de democracia da una impresión diferente de algo diametralmente opuesto al escaparate ficticio que se nos intenta inculcar desde la infancia por diferentes instituciones y medios de comunicación, así como por diversos grupos políticos, dando como resultado una puesta en escena a la medida de los que vencieron pero no convencieron

Tal vez sea soñar un sueño imposible -casi utópico- el intentar poner en evidencia las carencias y deficiencias de un Estado cuyos defensores más acérrimos viven de la defensa del mismo tal como es, sin respeto por los derechos humanos y sin importarles el estado de bienestar o malestar de sus ciudadanos y ciudadanas. El desear siquiera sacarles los colores para que se sonrojen de vergüenza ante tanta pasividad e impunidad no es que se haya convertido en una utopía absurda, sino más bien en un cuento quimérico difícil de imaginar.

Sin embargo, seguimos adelante… 
 

……………………………………………………………….
[1] Es de suponer que estas palabras las dice a título personal porque en el texto legal de la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía (o Ley de Amnistía de 1977) –publicado en el B.O.E. Nº 248 de 17 de octubre de 1977- se expone con claridad, con sus pros y sus contras,  el significado de dicha Ley. El P.C.E. como grupo político parlamentario la aprobó, igual que casi todos los grupos políticos parlamentarios restantes. En honor a la verdad facilitamos el siguiente párrafo con el enlace correspondiente: 

Miembros del Gobierno aplauden,
de pie, tras haber sido aprobada
la proposición de Ley sobre Amnistía,
con 296 votos a favor, 2 en contra,
 18 abstenciones y 1 voto nulo.
Madrid, 14-10-1977.

“La ley fue aprobada en el Congreso de los Diputados el 15 de octubre de 1977, siendo apoyada por casi todos los grupos parlamentarios: Unión de Centro Democrático, Partido Socialista Obrero Español, Partido Socialista Popular, Partido Comunista de España, la Minoría Vasco-Catalana y el Grupo mixto, con la abstención de Alianza Popular y los diputados Francisco Letamendia (Euskadiko Ezkerra) e Hipólito Gómez de las Roces (Candidatura Aragonesa Independiente de Centro). En total, 296 votos a favor, dos en contra, 18 abstenciones y uno nulo

(…) La redacción del texto corrió a cargo de una comisión compuesta por representantes de los grupos políticos que consensuaron la ley, todos excepto Alianza Popular, que no apoyó la ley argumentando que no era una buena solución para los ataques a la democracia.​ Esta comisión la compusieron Pilar Brabo y Marcelino Camacho (PCE), Xabier Arzallus y Mitxel Unzueta (MVC), Plácido Fernández Viagas y Pablo Castellano (PSOE) y Donato Fuejo (GM). (ir a enlace)

[2] FRAP. Acrónimo de  Frente Revolucionario Antifascista y Patriota

[3] “Liga”. Se refiere a la Liga Comunista Revolucionaria (LCR

[Notas de la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”]. 


Fuentes:

2 Comentarios

  1. Pues me gustaría coger a los fiscales y aplicarles los mismos métodos (con esta gente no tengo empatía). Y que luego me cuenten

    • Billy el Niño jamás será condenado, básicamente porque no ha existido una transición modélica para condenar los crímenes del franquismo… sin eso, jamás se juzgaran las torturas del franquismo ni las posteriores…

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