La contaminación atmosférica aumenta en 2015, tras años de descenso

Casi toda la población y el territorio españoles soportan una contaminación que daña la salud humana y vegetal. Cerca de 46 millones de personas respiraron aire contaminado durante 2015 en el Estado español.

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Linea36

7/06/2016. Sevilla, Andalucia, España. What happens in the Arctic doesn't stay in the Arctic Pack of photoshopped artistic images that want to illustrate the impact of future climate impact around the world, inspired on the evidences that shows the effects that the destruction of the Arctic could have on the world. Greenpeace photoshoped some iconic places around the world: London; Miami; The Chinese Great wall; rice crops in Asia; Arctic forest and Seville (Spain).  Lo que pasa en el Ártico no se queda en el Ártico Fotografías evolucionadas para ilustrar los posibles impactos de un futuro cambio climático alrededor del mundo, inspiradas en las evidencias que muestran los efectos que la destrucción del Ártico podrían tener en el resto del mundo. Greenpeace ha realizado fotografías simuladas de varios lugares icónicos: Londres; Miami; la muralla china; un campo de arroz en Asía; un bosque ártico y Sevilla. Proyecto dirigido por Calamar2.com Dirección y coordinación: Pedro Armestre. Coordinación Postproducción: Mario Gómez. Postproducción: Fernando Prados y con la colaboración de Lunatic Visual Studio. Fotógrafos: Pablo Blázquez, Mario Gómez, Gogo, Pedro Armestre. ©Calamar2/Greenpeace Handout - No sales - No Archives - Editorial Use Only - Free use only for 14 days after release. Photo provided by GREENPEACE, distributed handout photo to be used only to illustrate news reporting or commentary on the facts or events depicted in this image.

El informe anual de calidad del aire de Ecologistas en Acción que se presenta hoy concluye que el 99% de la población y el 95% del territorio estuvieron expuestos a unos niveles de contaminación que superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

La coyuntura meteorológica, el repunte del tráfico, el fraude en las emisiones de los automóviles y la apuesta gubernamental por las energías sucias en detrimento de las renovables, entre las causas de un problema que afecta a la salud de la ciudadanía, pero también a los cultivos y espacios naturales.

El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en 700 estaciones oficiales de medición instaladas en todo el Estado español. Presenta datos exhaustivos de la calidad del aire, por comunidades autónomas y por sustancias contaminantes.

Entre sus principales conclusiones, destacan:

– En 2015, se ha producido un aumento general de los niveles de contaminación de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono troposférico (O3) y dióxido de azufre (SO2), el primero desde el inicio de la crisis económica en 2008, lo que explica el sensible empeoramiento de la situación y la mayor población y territorio afectados.

– El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia los valores máximos de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el objetivo a largo plazo para proteger la vegetación establecido por la Unión Europea. De acuerdo a esos niveles, el aire contaminado afectó en 2015 a 45,9 millones de personas en el Estado español, el 99% de su población, así como a 478.000 kilómetros cuadrados, el 95% del territorio.

– Si se toman los valores límite establecidos por la normativa española y europea, más laxos que las recomendaciones de la OMS, la población que respira aire contaminado por encima de los valores legales es de 18,5 millones de personas, un 40% del total y tres millones de afectados más respecto a 2014; es decir, dos de cada cinco españoles respira aire que infringe los límites que marca la ley. Y la superficie expuesta a niveles de contaminación que dañan la vegetación alcanza 322.000 km2, un 64% del Estado español y 60.000 km2 más que en 2014; en otras palabras, casi dos tercios del territorio español soportan una contaminación atmosférica que incumple los estándares legales vigentes para proteger los cultivos y los ecosistemas naturales.

– La principal fuente de contaminación en áreas urbanas, donde se concentra la mayor parte de la población, es el tráfico rodado. En determinadas áreas fabriles y en el entorno de las grandes centrales termoeléctricas de carbón y otros combustibles fósiles son estas fuentes industriales las que condicionan de manera decisiva la calidad del aire.

– El ozono troposférico es el contaminante que presenta una mayor extensión y afección a la población, con unos niveles que se mantienen estacionarios o incluso al alza. Esto se debe al incremento de las temperaturas medias y de las situaciones meteorológicas extremas (olas de calor) durante el verano, como resultado del cambio climático. Durante el año 2015 los niveles de ozono aumentaron por el incremento del calor respecto a los de 2014, salvo en la cornisa cantábrica, de manera que la mayor parte de la población y el territorio españoles han seguido expuestos a concentraciones de ozono perjudiciales para la salud humana y vegetal.

– Las partículas (PM10 y PM2,5), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el dióxido de azufre (SO2) en el aire afectan a más de cuatro quintas partes de la población del Estado. Siguen, por tanto, siendo una seria amenaza para la salud, más ahora que durante el año pasado se interrumpió la tendencia a la baja de estos contaminantes que se inició en 2008, con la crisis económica.

– Aunque el aumento de la contaminación del aire es consecuencia en primera instancia de la coyuntura meteorológica, caracterizada por una mayor estabilidad atmosférica, hay señales preocupantes que advierten de que podemos estar asistiendo a un cambio general de tendencia, tras años de reducción de los contaminantes clásicos (partículas NO2 y SO2): el repunte del tráfico por carretera (el consumo de combustibles de automoción en 2015 fue superior al de los tres años anteriores), el fraude en los sistemas de certificación de las emisiones de los automóviles (conocido a partir del escándalo Volkswagen) y el aumento de la producción eléctrica en centrales térmicas de carbón, petróleo y gas, a costa de las energías renovables.

– La contaminación del aire debería abordarse como un problema de primer orden, tal y como se deriva del informe elaborado por Ecologistas en Acción. Cada año se registran más de 25.000 muertes prematuras en el Estado español por afecciones derivadas de la contaminación del aire, de acuerdo a las últimas estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

– Los costes sanitarios derivados de la contaminación atmosférica representan al menos 32.000 millones de euros al año, un 2,8% del PIB español, según la OMS y la OCDE, sin considerar el coste de los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales.

– Las administraciones públicas arriesgan la salud de la ciudadanía y el pago de una multa millonaria por vulneración de la ley. La Comisión Europea inició, en enero de 2009, un procedimiento de infracción contra España por el incumplimiento de la normativa sobre partículas PM10 que está a punto de llegar al Tribunal de Justicia Europeo. En 2015, la Comisión ha abierto un nuevo expediente a España por los niveles de dióxido de nitrógeno.

– La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema.

– Los Planes de Mejora de la Calidad del Aire y los Planes de Acción a corto plazo para reducir la contaminación son obligatorios según la legislación vigente. Pero, en muchos casos, en particular los relativos al ozono, no existen, y en otros son inefectivos por falta de voluntad política. Estos planes son responsabilidad de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.

– Las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire son la disminución del tráfico motorizado, la reducción de la necesidad de movilidad y la potenciación del transporte público. Es necesario además dar facilidades a la bicicleta en las ciudades, así como la adopción generalizada de las mejores técnicas industriales disponibles y la reducción drástica de la generación eléctrica por centrales térmicas, en particular las que utilizan carbón.

7/06/2016. Londres, Reino Unido. What happens in the Arctic doesn't stay in the Arctic Pack of photoshopped artistic images that want to illustrate the impact of future climate impact around the world, inspired on the evidences that shows the effects that the destruction of the Arctic could have on the world. Greenpeace photoshoped some iconic places around the world: London; Miami; The Chinese Great wall; rice crops in Asia; Arctic forest and Seville (Spain).  Lo que pasa en el Ártico no se queda en el Ártico Fotografías evolucionadas para ilustrar los posibles impactos de un futuro cambio climático alrededor del mundo, inspiradas en las evidencias que muestran los efectos que la destrucción del Ártico podrían tener en el resto del mundo. Greenpeace ha realizado fotografías simuladas de varios lugares icónicos: Londres; Miami; la muralla china; un campo de arroz en Asía; un bosque ártico y Sevilla. Proyecto dirigido por Calamar2.com Dirección y coordinación: Pedro Armestre. Coordinación Postproducción: Mario Gómez. Postproducción: Fernando Prados y con la colaboración de Lunatic Visual Studio. Fotógrafos: Pablo Blázquez, Mario Gómez, Gogo, Pedro Armestre. ©Calamar2/Greenpeace Handout - No sales - No Archives - Editorial Use Only - Free use only for 14 days after release. Photo provided by GREENPEACE, distributed handout photo to be used only to illustrate news reporting or commentary on the facts or events depicted in this image.
Greenpeace recrea fenómenos meteorológicos extremos en diferentes lugares del planeta para alertar del impacto global del cambio climático en el Ártico

La organización ecologista publica un informe que recopila los datos más recientes sobre los graves impactos globales del calentamiento global en el Ártico

La temperatura en el Ártico sube el doble de rápido que en cualquier otra región del mundo y la superficie total de hielo marino en verano ha disminuido sustancialmente

Entre el 20 y 24 de junio se reunirá en Tenerife la comisión OSPAR, para decidir sobre la creación de un área protegida de la extensión del Reino Unido en las aguas internacionales del Ártico sobre las que tiene competencia

Greenpeace ha producido una serie de imágenes que simulan los efectos del cambio climático en todo el mundo como consecuencia del deshielo del Ártico, inspiradas en las evidencias científicas del informe Lo que pasa en el Ártico, no se queda en el Ártico, que también se ha hecho público hoy. El documento, elaborado por la Unidad Científica de Greenpeace en la Universidad de Exeter, recoge las conclusiones de los estudios y modelos de observación más recientes sobre los impactos del cambio climático en el ecosistema Ártico y sus consecuencias sobre el resto del planeta.

Fenómenos como la desaparición del hielo marino ártico tendrían como consecuencia el incremento del nivel del mar y cambios en los patrones meteorológicos del hemisferio norte, según la literatura científica actual.

Las imágenes creadas por la organización ecologista recrean escenarios futuros a los que podríamos llegar si no se toman medidas urgentes para atajar el calentamiento global. Las simulaciones son de lugares como Miami, La Gran Muralla China, Sevilla o Londres que podrían verse afectados por climas extremos en el futuro.

“No parece haber ninguna duda de que el calentamiento de la región del Ártico es un importante factor que contribuye a los patrones meteorológicos de latitudes medias. Aunque los científicos tratan de comprender mejor la influencia en los procesos atmosféricos complejos de los polos, en virtud del principio de precaución, es extremadamente urgente tomar medidas para combatir el cambio climático y para proteger el Ártico ”, ha declarado Sara del Río, responsable de la Unidad de Investigación de Greenpeace en España.

Según el informe de publicado hoy esta influencia se producirá de manera geográficamente desigual. Los veranos podrán ser secos y muy calientes en unas zonas y, paradójicamente, tener un efecto contrario en otras regiones donde serían más húmedos.

Dado que el medio ambiente del Ártico es parte integral de los sistemas climáticos globales, se han producido alteraciones notables en la trayectoria de las tormentas, la corriente en chorro, así como circulación de las aguas de los océanos del norte. El bloqueo de las ondas planetarias atmosféricas están dando lugar a patrones climáticos ’atascados’ que causan un clima más persistente en un lugar determinado. Estos cambios parecen estar influyendo en el clima a través de las latitudes medias, con profundos efectos en nuestra vida diaria.

“Una serie de fenómenos climáticos sin precedentes se han registrado a lo largo de la última década: grandes tormentas, sequías, olas de calor, inundaciones e inviernos con nevadas récord. La modelización del clima sugiere que estos fenómenos meteorológicos extremos serán cada vez más comunes en el futuro, con grandes consecuencias para las personas y el medio ambiente”, ha agregado Sara del Río.

El delicado equilibrio del océano Ártico

Mañana día 8 de junio, Día de los Océanos, es una magnífica oportunidad para recordar también la vulnerabilidad del océano Ártico, probablemente el más delicado del planeta. La temperatura en el Ártico aumenta más del doble de rápido que cualquier otra región del mundo, la superficie total de hielo marino de verano en el Ártico ha disminuido sustancialmente durante los últimos 30 años, y el volumen de hielo marino se ha reducido de manera aún más acentuada. Esto significa que se intercambie más calor entre el océano Ártico y la atmósfera circundante y que la capacidad de reflejo del hielo (el conocido como efecto albedo de la superficie) se reduce en una espiral perniciosa. Esto se agrava con el deshielo del permafrost en las zonas de tierra, que provoca la liberación de gases de efecto invernadero como el metano, lo que acelera más el cambio climático global.

El retroceso del hielo conlleva otros peligros para el océano como son la proliferación de la pesca industrial, el aumento del transporte marítimo y la explotación de hidrocarburos que ven el espacio hasta ahora inaccesible y vírgen del Ártico una región llena de oportunidades.

A pesar de estas amenazas y presiones crecientes, este océano frágil y de importancia crítica sigue siendo uno de los menos protegidos en todo el mundo. Greenpeace aboga por la creación de un Santuario Ártico (zona de alta protección que prohíbe todas las industrias extractivas en las aguas internacionales alrededor del polo norte).

Entre los días 20 y 24 de junio se reunirá en Tenerife la comisión OSPAR, que rige la cooperación internacional para la protección del medio marino del Atlántico Nordeste. En este encuentro OSPAR tiene que decidir sobre la creación de un área protegida en las aguas internacionales del Ártico sobre las que tiene competencia, un área que equivale a la extensión del Reino Unido. La decisión se debe tomar tras el reconocimiento del comité científico de OSPAR de que hay suficientes evidencias del alto valor ecológico de esta región y de que existe un grave proceso de deshielo debido al cambio climático con la consiguiente afección a los recursos naturales.

La organización ecologista espera que OSPAR se incline por la protección y para ello se ha marcado como objetivo recopilar el mayor número de apoyos de personas de todo el mundo para que envíen sus razones para salvar el Ártico a través del sitio www.voicesforthearctic.org.

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